Despedí Roma con fiebre y para rematar mi estado de salud, mis ovarios me declararon la guerra. Ante tal circunstancia y no sin antes haber intentado comenzar mi visita florentina ( véase mi lánguida cara en la foto) tuve que volver al hotel para poder aumentar mi dosis de droga corporal y dormir un par de horas para poder recuperarme.
Una vez, más o menos recuperada, empezamos nuestra ruta turística. Con estas fotos, resumimos nuestros dos días.
Ayyy, qué bien hecho estaba David...qué músculos, qué cuerpo, qué todo!!!
La pizza de las pizzas: Frutti di mare
Posando cual bella musa....
¿Encadenados de amor?
Tras el cristal
Juuuntosss, amor para dos...............
Mónica, que dejes de tocar los huevos al gordito, hombre!!!
Y para finalizar, tocaba escaparse a ver el clásico mientras a modo de despedida le dábamos a las cervezas.
Fin de viaje.
Próximamente.............volveremos con ciudad europea. Cuatro personas, varios destinos.